Resumen ejecutivo
Les presentamos un resumen de la Memoria Anual 2005 de la Fundación Bernard van Leer. En él se describen e identifican las pautas seguidas por nuestro programa de subvenciones durante 2005. A continuación, se revisan los significativos cambios efectuados en la estructura de nuestro programa de subvenciones, y para concluir, se expone un breve análisis de una de las nuevas áreas temáticas de nuestros programas: Respeto por la diversidad.
Pero antes nos gustaría resaltar un acontecimiento de singular importancia para nuestra audiencia de habla hispana: el lanzamiento de la sección en español del sitio web de la Fundación: http://es.bernardvanleer.org. Las páginas en español proporcionan información adicional sobre el trabajo y actividades de la Fundación, a la vez que presentan un dispositivo on line para la búsqueda, descarga y solicitud de ejemplares de nuestras publicaciones.
Con respecto al programa de concesión de subvenciones de la Fundación, como viene siendo habitual, el mayor volumen de nuestro trabajo consistió en financiar programas para el desarrollo de la primera infancia mediante el apoyo a organizaciones locales. Nuestro propósito es que los proyectos que financiamos tengan un impacto duradero en las vidas de los niños, que generen conocimiento que pueda contribuir a nuestras publicaciones y a nuestras actividades de promoción de buenas prácticas y políticas.
En 2005, la Fundación concedió 159 subvenciones en 47 países, con un total de 20,4 millones de euros, con un promedio de 130.000 euros por subvención. Dichas subvenciones fueron repartidas de forma equitativa entre las cinco áreas geográficas donde trabajamos: África (22%), Asia (26%), Europa (15%), América Latina (17%) y Estados Unidos/Caribe (14%). Aproximadamente dos tercios de las subvenciones se destinaron a países en vías de desarrollo. El 22% del total de gasto se dedicó a cubrir los gastos de administración (inferior a nuestro límite establecido del 25%).
Además de nuestras habituales subvenciones, asignamos una subvención extraordinaria de un millón de euros por el tsunami de diciembre de 2004, destinado a las zonas afectadas de India, Indonesia, Sri Lanka y Tailandia. Los proyectos generados por esta ayuda se centraron en apoyar social y emocionalmente a niños pequeños y sus familias en su recuperación del trauma sufrido. Se involucró a padres, comadronas, personal de las guarderías y de salud, creando un ambiente seguro donde los niños pudieran jugar y relacionarse.
En respuesta a las necesidades de los niños pequeños afectados por la pandemia del VIH/SIDA, este tema ha continuado representando una proporción importante en nuestro programa de subvenciones. En su edición de 2005, el Premio Oscar van Leer (convocado cada dos años para condecorar programas “por su excelencia en hacer posible que tanto padres como comunidades ayuden a los niños a desarrollar su máximo potencial”) fue otorgado a Kenya Orphans Rural Development Programme (KORDP). Esta organización trabaja movilizando comunidades en las zonas rurales del oeste de Kenia más severamente afectadas por la pandemia, con el fin de establecer centros de cuidado diario para el desarrollo de la primera infancia.
Como paso previo a la preparación para la XVI Conferencia Internacional de SIDA que tendrá lugar en Toronto (Canadá) en agosto de 2006, organizamos dos talleres sobre apoyo psicosocial. También hemos colaborado con el establecimiento de la Coalición de Niños Afectados por el SIDA (CCABA) cuyo objetivo es garantizar que los temas que afectan a los niños pequeños no queden arrinconados en la agenda de Toronto.
Además, colaboramos con UNICEF, Harvard y la Fundación FXB para convocar la Iniciativa Conjunta de Aprendizaje sobre el SIDA y los Niños (JLICA), que reunirá a expertos profesionales y académicos para crear una red de investigación. La evidencia obtenida constituirá un complemento de gran valor para nuestros proyectos en el terreno, contribuyendo a ampliar nuestro conocimiento y los esfuerzos llevados a cabo sobre incidencia política (advocacy).
Estos ejemplos muestran un cambio en el énfasis de nuestro programa de subvenciones durante 2005, lejos del enfoque exclusivamente basado en los proyectos de campo, y más dirigidos hacia la intensificación de nuestro impacto mediante alianzas y la colaboración con otras agencias. En esta línea, la Fundación se siente especialmente satisfecha por haber contribuido con el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, para la formulación de la Observación General N.º 7 sobre la realización de los derechos del niño en la primera infancia. Este importante documento proporciona orientación oficial sobre cómo la Convención sobre los Derechos del Niño debería ser interpretada y puesta en marcha con respecto a niños de edad inferior a los 8 años.
El objetivo de multiplicar los efectos en nuestro trabajo también se refleja en nuestro proyecto piloto denominado “Interfaz de la Comunicación”, iniciado en 2005 en Sudáfrica (en asociación con Human Sciences Research Council) y en Brasil (junto con el Instituto Promundo). Su fin es explorar el modo de trasladar el conocimiento generado en los proyectos hacia una incidencia política efectiva, tanto en el ámbito regional como en el nacional.
Otro notable ejemplo de innovación en nuestro programa de subvenciones de 2005 es el proyecto Young Lives, un estudio internacional de investigación a largo plazo llevado a cabo en asociación con la Open University del Reino Unido. Dicho proyecto analizará el impacto de la pobreza sobre el desarrollo cognitivo, físico y socioemocional de los niños pequeños en el contexto social y cultural de cuatro países: India, Etiopía, Perú y Vietnam. Hasta el momento, estudios longitudinales de estas características habían sido principalmente llevados a cabo en países industrializados. Nos sentimos muy satisfechos de poder contribuir a la construcción de conocimiento basado en evidencia proveniente de los países del Sur.
Internamente, el año 2005 ha sido un periodo de cambios significativos en la Fundación. Hemos construido los cimientos de una reorganización esencial en nuestro enfoque sobre la concesión de subvenciones, que empieza a ser operativa a principios de 2006. Estos cambios implican una transferencia desde el enfoque geográfico hacia un enfoque temático de los programas. Hemos señalado tres “áreas temáticas” sobre las que se centrarán las futuras subvenciones.
La lógica de este giro en la orientación del enfoque reside en el hecho de consolidar nuestra experiencia en temas transversales en las distintas regiones con el fin de ir más allá de las meras fronteras regionales. Como consecuencia, y atendiendo al mismo principio, en 2005 también se redujo el número de países receptores de nuestras ayudas. Una acción más intensa en un número inferior de países contribuirá a consolidar nuestra posición a partir del conocimiento generado en los proyectos para así, comunicarlo de forma efectiva a los diseñadores de políticas y líderes de opinión.
En la actualidad contamos con un total de 21 países receptores y mantenemos nuestra presencia en todas las regiones donde históricamente hemos trabajado. Éstas son: África subsahariana (Kenia, Sudáfrica, Tanzania, Uganda y Zimbabwe; en Asia y Norte de África (India, Israel, Indonesia, Marruecos y Tailandia); en Europa (Polonia, Turquía, Alemania, Grecia y Países Bajos); en América Latina (Brasil, Colombia, México y Perú); y la región de Caribe Oriental y Estados Unidos. Todavía se otorgan ayudas a proyectos regionales que incluyen países distintos a la lista actual de países receptores de apoyo financiero.
Junto a los tres equipos trabajando con las nuevas áreas temáticas, hemos aprovechado la oportunidad presentada por los cambios requeridos en nuestra estructura interna para añadir contrapeso a nuestras actividades dirigidas a la generación de conocimiento e incidencia política. Con este fin se han creado dos nuevos departamentos: Evaluación y Seguimiento, Estudios e Información (MESI) e Información Pública y Relaciones Externas (PIER).
Nuestras tres áreas temáticas cubren las siguientes facetas:
- Fortalecimiento del entorno de cuidado del niño abarca proyectos que trabajan con niños pequeños en el contexto de VIH/SIDA, habilidades para la crianza de los niños, paternidad/maternidad temprana, niños de padres en prisión, niños sin cuidado parental y niños afectados por el desplazamiento y la migración. El entorno de cuidado tiene muchos niveles, cada uno de ellos con su propio riesgo, que inciden sobre los derechos del niño y su aprendizaje, por lo que este tema normalmente requiere enfoques amplios.
- Transiciones exitosas trata sobre la transición que los niños experimentan desde el entorno de su hogar hacia sus primeras experiencias fuera del mismo –centro de cuidado diario, preescolar, escuela. Nuestros esfuerzos en esta área buscan promover que los niños estén preparados evolutivamente para que puedan afrontar estas experiencias. También se promueve el apoyo a los maestros y a los cuidadores para que dicha transición se realice con éxito.
- Inclusión social y respeto por la diversidad es un área de dos vías con el objetivo general de apoyar a niños que crecen en sociedades diversas, y a menudo marcadas por conflictos, para que desarrollen actitudes, capacidades y hábitos que les ayuden a saber convivir en este entorno y, si es posible, a mejorarlo. La primera de las vías, inclusión social, garantiza la igualdad de derechos y de acceso para niños que viven en condiciones de desventaja. La segunda, Respeto por la diversidad, podría decirse que ofrece los mayores retos y el mayor potencial de las áreas temáticas. Este argumento viene tratado con mayor profundidad en esta edición de la Memoria Anual y que a continuación resumimos.
Tal y como señala nuestra presidenta del Consejo de Administración en el prefacio, fundaciones como la nuestra tienen la responsabilidad de explorar nuevos terrenos y llegar a comprender mejor los distintos temas. Por el hecho de gozar de mayor libertad que las ONG y los gobiernos sobre la gestión de los recursos, también tenemos la obligación de asumir mayores riesgos.
La Fundación Bernard van Leer comenzó a trabajar sobre ‘Respeto por la diversidad’ a finales de los años 90. El enfoque fue desarrollado por contrapartes europeas, a partir de la inspiración obtenida en los currículos antiprejuicio pioneros en Estados Unidos, desarrollados por Louise Derman-Sparks. En la actualidad, el trabajo de la Fundación en esta área temática se concreta en Europa e Israel, aunque las primeras técnicas aplicadas muestran un claro potencial de ser extrapoladas en muchas otras sociedades que experimentan migración o conflicto. El trabajo sobre Respeto por la diversidad también se solapa con la extensa experiencia obtenida por la Fundación en relación con las comunidades indígenas.
Los proyectos que tratan esta área temática se centran en escuelas y centros de cuidado, poniendo también mucho énfasis sobre la involucración de los padres. Algunas técnicas prácticas para el desarrollo del Respeto por la diversidad y las identidades sociales positivas incluyen el uso de dramatización con muñecos, el arte, el teatro y los álbumes de historias de vida. A través de ellos, se anima a los niños a pensar y a hablar sobre lo que es diferente. La formación de maestros resulta esencial puesto que éstos deben ser conscientes de sus propios estereotipos y prejuicios antes de que puedan identificarlos en los niños.
¿A qué responde nuestro interés sobre el Respeto por la diversidad? Una razón es que se ajusta a nuestro mandato sobre el desarrollo de la primera infancia para que los niños desarrollen empatía y habilidades de negociación. Además, desde la perspectiva de los derechos del niño, si cada niño tiene el derecho a sentirse valorado, respetado y bien acogido en una sociedad, deberíamos inculcar tales actitudes positivas en sus pares y en los adultos que viven y trabajan con ellos.
También podemos apreciar este trabajo como una apuesta por el cambio social a largo plazo. Si podemos estimular a los niños desde una temprana edad a sentirse cómodos con las diferencias, las sociedades en las que crecen podrán, con el paso de las generaciones, convertirse en más armoniosas y menos propensas al conflicto.
Son muchos los retos a los que nos enfrentamos promoviendo el Respeto por la diversidad. Se requieren evaluaciones más sistemáticas de nuestros proyectos presentes y futuros. Y aún más importante, necesitamos expresarnos correctamente, porque este tema incluye algunos asuntos de gran sensibilidad política. Esperamos que al afrontar estos retos ayudemos a que el Respeto por la diversidad se convierta en la norma dominante en el abordaje del cuidado y desarrollo de los niños pequeños.
