Resumen ejecutivo
Las actividades llevadas a cabo por la Fundación Bernard van Leer durante 2004 continuaron desarro-llándose en áreas programáticas que reflejan tanto las oportunidades como los retos a los que hoy en día se enfrenta la humanidad.
La Fundación mantiene una doble estrategia para conseguir fortalecer las oportunidades de los niños pequeños:
- Un programa de subvenciones y apoyos a programas cultural y socialmente adecuados para promover el desarrollo del niño y su bienestar.
- La Fundación profundiza en sus propias experiencias y en las de otros para extraer, consolidar y transmitir conocimiento y lecciones aprendidas con el fin de informar e influir sobre la política y la práctica relacionada con el desarrollo de la primera infancia.
Para optimizar sus recursos, la Fundación se concentra en un número reducido de prioridades relacionadas con el desarrollo de los niños pequeños. Los temas que en concreto son abordados, tanto en el programa de subvenciones como en el de difusión, incluyen: niños pequeños afectados por el VIH/SIDA (más ampliamente presentado en esta Memoria Anual), niños que crecen en sociedades indígenas y, por último, el respeto a la diversidad. En el ámbito internacional, la Fundación ha continuado participando activamente para contribuir a la provisión de educación básica para todos y cada uno de los niños. Y promoviendo y defendiendo la protección de los derechos de los niños, tal y como proclama la Convención de los Derechos del Niño.
En 2004, la Fundación concedió 139 subvenciones en 45 países, con un total de 17,1 millones de euros. Estos fondos fueron distribuidos en cinco regiones con un relativo grado de dispersión entre las mismas: África (22%), Asia (23%), Europa (20%), Latinoamérica (25%), Estados Unidos/Caribe (10%). La mayor parte se destinaron a países de renta baja (70%) frente a los distribuidos en países de renta alta (30%).
La Iniciativa VIH/SIDA
El énfasis de la Fundación en el trabajo relacionado con VIH/SIDA reconoce la insólita amenaza que esta enfermedad supone para los niños, especialmente en el África subsahariana. Para apoyar a los niños pequeños afectados por el VIH/SIDA, la Fundación continúa identificando a contrapartes que trabajan con base en la comunidad. Esto generalmente significa organizar a la comunidad para asegurarse que los niños están comiendo bien y que pueden acudir a la escuela; ayudando a los cuidadores o a los más pequeños que estén enfermos; cocinando, limpiando, cultivando y solucionando problemas del hogar que puedan afectar a los niños; y proporcionando información y especialistas cuando es necesario. Según estimaciones de Naciones Unidas, 12 millones de niños subsaharianos han perdido a sus padres como consecuencia del VIH/SIDA, lo cual genera una presión enorme sobre sus parientes y comunidades.
Irine, una niña de seis años, es huérfana. Le gusta escribir y cantar y es muy buena en matemáticas (que también puede ser considerado como un disfrute). Pero hace apenas dos años, como muchos otros niños de su ciudad natal de Kenia occidental, se sentía apagada y triste. Su abuela, Josephine, acredita esta positiva transformación al centro de cuidado diario Lunjre, que ofrece alivio a los niños a pesar de la sofocante pobreza y el entorno familiar en el que viven. En el centro de cuidado, a los niños se les provee de comida decente, atención médica básica y tiempo para el juego y la interacción social. Josephine supo sobre la existencia del centro en una sesión de concienciación comunitaria organizada por el Fondo Cristiano para Niños (CCF), contraparte de la Fundación. Actualmente, cuando Irine regresa a casa, cuenta contenta a su abuela sobre lo que aprendió y lo que jugó. "Ahora -dice Josephine- ella está fuerte y animosa, muy alegre y siempre está hablando. Nos transmite esperanza y alegría".
Con los proyectos de VIH/SIDA, la Fundación espera hacer de puente entre la comunidad para el desarrollo de la primera infancia y la de VIH/SIDA. El objetivo no es sólo financiar proyectos para mejorar las posibilidades de desarrollo de los niños en contextos afectados por el VIH/SIDA. También el desarrollar, documentar y compartir modelos de buenas prácticas y mejorar las estrategias de comunicación, promoción y defensa sobre los niños pequeños y esta enfermedad.
Mientras que, comprensiblemente, los debates sobre temas médicos y de salud dominan los titulares, la Fundación Bernard van Leer trabaja para reunir a un grupo de organizaciones nacionales e internacionales en favor de la infancia para reivindicar un espacio en la agenda de la Conferencia Internacional de Sida que tendrá lugar en Toronto en abril de 2006. Los talleres preparativos organizados por la Fundación con vistas a esta conferencia forman parte del rango de sus respuestas ofrecidas, yendo más allá de su programa de financiación otorgado a contrapartes individuales.
Aun así, el programa de subvenciones sigue siendo el foco de la Fundación. CCF utiliza un "jirani" o un modelo de vecindario, con formadores ayudando a los cuidadores (como la abuela Josephine) para crear grupos de 20 a 25 personas que se presten apoyo mutuo. Al otro lado de la frontera, en Uganda, Action for Children desarrolla un trabajo similar pero con una atención más específica hacia los niños de una generación mayor. El proyecto "Grandparents as Caregivers" (Abuelos como Cuidadores) surgió de un estudio llevado a cabo en el distrito de Kampala, en el que se supo que el 80% de los huérfanos están siendo atendidos por sus abuelos.
Las contrapartes de la Fundación practican el enfoque holístico del desarrollo de la primera infancia, que incluye la concienciación sobre la necesidad del apoyo psicosocial, un concepto por el que la Fundación está abogando en los cursos de formación impartidos a través de la Iniciativa Regional de Apoyo Psicosocial (REPSSI). La idea es que aunque la nutrición y la salud son cruciales en el bienestar del niño huérfano como consecuencia del VIH/SIDA, también lo es su estado de seguridad emocional y el espacio social donde poder expresarse y trabajar sobre el trauma del fallecimiento.
El Fondo de Apoyo al Tsunami de la Fundación Bernard van Leer
Junto a millones de personas en todo el mundo, la Fundación Bernard van Leer respondió al tsunami de diciembre 2004 preguntándose cómo podría ayudar de la mejor forma posible a aquellos que habían perdido sus hogares y sus seres queridos. La respuesta más inmediata fue conceder una subvención a una contraparte, Voluntary Health Association de la India (VHAI) para contribuir al trabajo de emergencia en las Islas Andaman, una de las áreas más cercanas al epicentro del temblor.
El Consejo de Dirección de la Fundación Bernard van Leer también decidió destinar un millón de euros adicionales a su presupuesto anual con el fin de dirigirlo a aspectos de reconstrucción y desarrollo a más largo plazo en las regiones afectadas del sur y sureste de Asia. La Fundación ha priorizado tres áreas: apoyo a padres directamente afectados por el desastre, en su papel de cuidadores; apoyo a (para)profesionales tal como comadronas, personal de cuidado y salud infantil; la creación de entornos seguros para niños pequeños, con posibilidades de que los niños jueguen e interactúen socialmente.
Promoviendo los derechos de los niños
En el ámbito de la política internacional, fue un motivo de satisfacción el participar en una reunión pública organizada por el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas el pasado mes de septiembre de 2004. Este "Día de Debate General" centró la atención de gobiernos, representantes de la sociedad civil, expertos, órganos de Naciones Unidas y otros, sobre cómo los derechos del niño pueden ser puestos en práctica en los primeros años de vida de un niño. Posteriormente a la sesión, la Fundación asumió la función de coordinador técnico de un grupo de trabajo internacional que analizaría los temas legales que giran en torno a los derechos de los niños pequeños, tal y como dispone la Convención. La ‘observación general’ que surgirá de este grupo de trabajo dotará de una clara orientación para los gobiernos sobre qué deberían estar haciendo por los niños en relación con la Convención. También será de gran utilidad para que las ONG establezcan plataformas a través de las cuales promuevan los derechos de los niños pequeños.
Educación para Todos
El programa Educación para Todos (EPT) de UNESCO continúa siendo la iniciativa global más destacada con el fin de proporcionar educación básica para todos los niños. La Fundación celebra que gracias al trabajo de varios representantes en la esfera del desarrollo de la primera infancia, ésta será el centro de atención de la próxima edición del Informe de Seguimiento de Educación para Todos, una publicación anual ampliamente extendida y con gran influencia sobre los aspectos del EPT. El informe sobre primera infancia saldrá publicado en noviembre de 2006, presentando el escenario de una serie de eventos que tendrán lugar durante el año siguiente en torno a este tema. En los años precedentes a la publicación del informe, se espera apreciar un importante dinamismo por parte de los gobiernos para ponerse en línea en su progreso, en términos de indicadores y programas sobre desarrollo de la primera infancia, de acuerdo con los objetivos de la estrategia del EPT. Esto supone una oportunidad única para aquéllos interesados en nuestro ámbito, en definitiva, un Año de Primera Infancia.
Early Childhood Matters/Espacio para la Infancia
En 2004, junto a algunos cambios efectuados en el departamento de documentación y publicaciones, la Fundación ha remodelado su publicación más difundida, Early Childhood Matters. Esta revista sigue contando con un total de 14.000 suscriptores repartidos a lo largo de 150 países, con artículos sobre el desarrollo de la primera infancia procedentes tanto de experiencias de la Fundación como ajenas a la misma. Con este rediseño, la revista pasa a estar más orientada hacia el exterior. Colaboraciones externas son ahora más frecuentes y su homóloga en español, Espacio para la Infancia, recoge los mismos contenidos. Cada una de las ediciones se genera en torno a un tema que constituye el eje de la revista. Los temas a tratar en 2005 son "Respuestas a niños pequeños en situaciones de postemergencia", con especial atención a los aspectos que afrontan los más pequeños n las zonas afectadas por el tsunami, y "Los niños pequeños sin cuidado parental".
La Iniciativa de Efectividad: Una historia que vale la pena contar
En 2004 concluyó la Iniciativa sobre Efectividad de la Fundación. Este proyecto se inició en 1999 con el fin de saber por qué ciertos programas de desarrollo de la primera infancia funcionan para las personas y comunidades que en ellos participan. Se formaron distintos equipos para que observaran de cerca a diez programas e involucraran activa y significativamente a sus actores en el proceso de investigación. Después de unos años, los equipos redactaron y entregaron sus informes a la Fundación.
"Historias que vivimos, historias que aprendimos" se basa en estos informes y su documentación. Como complemento, un pequeño texto, "Pequeñas ideas que funcionan", fue publicado en 2005. Contiene varios de los numerosos esquemas, directos y concretos, puestos en práctica por los programas participantes en la Iniciativa. Ambas publicaciones se pueden obtener a través de nuestra página web.
Para más informaciónLas restricciones de espacio impiden que podamos ir más allá de una breve selección de actividades de la Fundación. Información adicional sobre los proyectos puede ser encontrada en las tablas y listas en la sección en inglés de este informe. Para más datos sobre proyectos en países concretos, regiones o temáticas, consulte nuestra página web o póngase en contacto con nosotros en la dirección que figura en la contraportada.
Bernard van Leer, el filántropo holandés más importante de todos los tiempos
En reconocimiento al buen trabajo de Bernard van Leer, o mejor aún, de la Fundación que constituye su legado, la revista holandesa especializada en organizaciones filantrópicas y de la sociedad civil, FM Weekly, ha distinguido a Bernard van Leer como el filántropo holandés más importante en la historia de los Países Bajos. El jurado a cargo de la distinción, no sólo subrayó la contribución de Van Leer con efectos duraderos sobre el bien común sino que también resaltó el impacto de sus actos como perdurables, ejemplares e innovadores.
